POV Gemmy
Llegó el día siguiente, pesado y gris.
Me desperté completamente agotada, con el rostro pálido y los ojos hinchados y enrojecidos por una noche de lágrimas interminables.
Los profundos moretones en mis brazos, que palpitaban con un dolor sordo, me recordaban brutalmente la pesadilla de la noche anterior.
Me obligué a bajar, abrí el restaurante y seguí con las rutinas habituales del negocio.
El día transcurrió lentamente, en una agonía dolorosa y borrosa. Odiaba cada segundo. Odiaba la