Maximiliano Petrova.
— Prométeme que vas a estar bien — Pidió ella mientras la ayudaba a subirse a la camioneta de su padre — Por favor prometemelo, nosotros te necesitamos — Tomó mi mano y con la otra acarició mi rostro con cuidado
— Te lo prometo, no tienes de qué preocuparte aún tengo seguridad
— Y yo le estoy enviando personas para que lo cuiden también Lara — Dijo Roberto buscando tranquilizar a su hija
— tú eres la que tienes que protegerte, no solo debes preocuparte por ti sino tambié