Capitulo 32

No puedo parar de reír.

Andrey se ve muy gracioso con esa licra pegada a sus gruesas piernas, así que durante tres minutos antes de que entráramos al salón de yoga, estaba riendo a mares como una foca retrasada.

- Creí que era yoga para parejas.. - frunce el ceño y su expresión es digna de

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