Capítulo Ochenta y Nueve
Camilla
Habían pasado cuatro días desde la gala y desde aquel momento entre Raphael y yo. Sorprendentemente, no había hablado con él desde entonces. No podía obligarme a enfrentarlo. Después del beso de ese día, no volvimos a hablar hasta que terminó el trayecto en coche y me dejó en casa.
—Mami, quiero que papá me lleve a la escuela —se quejó Rory.
—Cariño, papá está ocupado.
—Eso es mentira. Él lleva a Jason a la escuela todos los días. ¿Por qué no puede llevarme a mí