33. Su vida era lo más importante para él
Elias Ferrer
Subí a mi habitación con un sabor agridulce en mi boca. Abrí la puerta despacio pensando que Abril estaría ya recostada, pero estaba sentada en el taburete frente al tocador, peinando su cabello. Caminé despacio hacía ella, sonreí al encontrarse nuestras miradas por el reflejo del espejo. La abracé rodeando con mis brazos su cuerpo y dejando que el aroma de su cabello con olor a flores inundara mis fosas nasales, un estremecimiento grato de placer me recorrió por el cuerpo.
La amab