Mundo ficciónIniciar sesiónBucarest fue bendecido esa mañana con un radiante e imponente sol. El cual seco las calles poco a poco dejando un agradable aroma a tierra húmeda. Sara aprovecho el día para salir e intentar aplacar la ira que la carcomía por dentro. No dejaba de pensar en sus malditos padres, no se creía aun lo que habían hecho para con ella. Eran unos desgraciados, pensó la peli negra. Y justo cuando su rabia iba en aumento levanto la mirada y fue cuando lo v