Mundo ficciónIniciar sesiónSebastiano caminaba por el pasillo hacia la cocina, con algo de dolor y dificultad logro llegar a ella…pero antes de llegar escucho un solo toque en la puerta. Eso le pareció extraño. Llego hasta ella pero al abrirla no había nadie. Solo un simple sobre marrón en el piso. Por el sello que tenía sabía perfectamente quien la había enviado. Con mucho pesar lo cogió, y pudo jurar que otra costilla se le había roto. Una retah&ia