Capítulo 27
—Un momento, Fifi, pellízcame si me equivoco. ¿Te dejó después de vuestra primera noche juntos? ¿Sin decir una palabra? —dijo Kayla, moviendo los dedos de forma extraña. Max parecía como si acabara de ver morir a un cachorro. Los tres estaban en la habitación de Sophie, con un tazón de cacahuetes tostados delante.
Max la había seguido a casa desde el trabajo porque la veía pálida y triste. Encontraron a Kayla en la habitación, ya en pijama, con el tazón de cacahuetes delante. Se uni