Valeria Mendoza no reaccionó ante su provocación. En cambio, pulsó con calma el botón de grabar en su teléfono y dijo con claridad:
—Isabella Castillo, ¿así que fuiste tú quien envió el video de mi padre y de mí hablando en el pasillo del restaurante Champs a todos mis compañeros y superiores del trabajo?
—Así es, fui yo, Valeria Mendoza. Te dije que haría que te arrepintieras. —Isabella Castillo estaba tan concentrada en su victoria que no notó nada extraño. Soltó una carcajada—. ¿Quién te man