Viktor
Mis botas se mueven por la arena de una de mis propiedades en Utah donde mi negocio mas próspero está establecido. Es una iglesia enorme, que ante la vista de todos, es muy religioso, pero por las noches, los días donde no hay servicio religioso, y los domingos después de que todos se vayan, funciona como contador de drogas y es donde se traslada todo el dinero que se recibe y luego a mis manos.
Fue una estrategia bastante buena que se me ocurrió hace unos tres años cuando no tenia mucho