{POV DE CELINE}A la mañana siguiente, Bianca me observaba como si estuviera esperando que tropezara con algo. Sus ojos eran afilados, implacables.Como si aún estuviera saboreando el ardor de mi mano en su mejilla de la noche anterior.La dejé mirar. Que pensara lo que quisiera. Tenía cosas más importantes de las que preocuparme que su orgullo herido.Pasé la mayor parte del día haciendo lo que siempre hacía—trabajando hasta sudar, fingiendo que era invisible. Era más fácil así. Hasta que dejó