Parte 1...
Dominique seguía en la cama, pensando en lo que haría durante el día cuando su teléfono sonó a su lado. Extendió la mano y leyó el nombre de Nicolás en la pantalla.
— Hola. ¡Buenos días!
Sintió un agradable estremecimiento con ese saludo. Su voz tenía ese don de hacer que sintiera algo diferente.
— Buenos días. ¿Te desperté?
— No, en realidad no - ella se sentó en la cama — Otra vez dormí poco y acabé despertándome muy temprano. Estaba dando vueltas en la cama, tomando un tiempo