Capítulo 48 —Daniel, entre el amor y el odio
Narrador:
Con el correr de los días, Sebastián seguía impaciente por ser liberado, pero también notaba que los ataques físicos hacia él habían mermado, por lo que se estaba reponiendo físicamente de manera favorable y hasta incluso estaba durmiendo mejor. Eso hizo que tuviera una leve esperanza de que Javier estaba a punto de lograr su cometido, que era liberarlo, aunque fuera bajo fianza. Pero la verdad era muy distinta y él no lo sabía que Janina