—¿Vas a venir por un viaje de negocios?
—No, ¡renuncié a mi trabajo! —anunció Valentina sorpresivamente, y luego añadió con entusiasmo—. ¡Voy a trabajar en Altamira, así podremos vernos con frecuencia otra vez!
—¿Renunciaste? ¿Por qué? ¿Tiene que ver con aquel cazatalentos que vino a verte el año pasado?
—Exactamente. Negociamos y me ofrecieron mejores condiciones, por supuesto que voy a cambiar de trabajo. Además, quedándome en mi ciudad natal, mis tías y toda la familia no paran de organizarme