El escándalo de la boda me convirtió en tendencia en las redes sociales exitosamente. Al despertar, abrí mi celular y las llamadas de desconocidos que llovían amenazaban con hacer pedazos mi teléfono. Intuí que venían problemas graves. A los pocos días, mi información personal y de la empresa fue filtrada en internet, empeorando aún más la situación.
Temprano al llegar a la oficina, apenas salí del auto fui rodeada por una horda de periodistas de farándula que me acechaban por todos los costados