Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo había pasado a cuentagotas desde el almuerzo, pero ahora que no hacían otra cosa más que estar tumbados a la sombra, los minutos y segundos podrían detenerse si quisieran.
Ella había empacado en su bolso también, el reproductor mp3´s que su madre le había regalado en su cumpleaños, y las últimas notas de la canción Michi to you All concluyeron con sus apacibles estribillos, en el momento en que Santino deslizaba su mano cuidadosamente por la espalda de la







