Ciara
Deambulando de un lado a otro por la habitación, respiro hondo varias veces antes de marcar el número de Julia que había conseguido gracias a Jonathan.
Esperé hasta entrada la noche para llamarla, intentando encontrar las palabras correctas.
Atiende después del segundo tono.
“Habla Julia Montez, ¿en qué puedo ayudarle?”
“Hola, Julia. Soy yo, Ciara. No sé si aún me recuerdas”.
“¿Ciara? Oh, claro que sí. ¿Cómo estás?”
“Estoy bien, gracias por preguntar. Por casualidad, ¿sigues en Australia?