Capítulo 18: Cada quien en su lugar.
La risa siniestra de Carter reverberó en todo el recinto, haciendo que su corazón se contrajera en el pecho con un miedo profundo e imperturbable. Su mirada se posó sobre ella, llena de desprecio y furia.
—¡¿Qué creías?! ¿Qué te esconderías aquí y zarparías a una nueva vida sin mí? Librándote de tus culpas por lo que hiciste —gritó él mientras golpeó con fuerza su puño contra la madera del barril, produciendo un sonido que resonó en los oídos de la joven.
Por su parte, Alejandra, al ver a su ve