"No pasa nada, mamá. El señor Gardner me lo comentó antes y fui yo quien decidió trabajar ese día", dijo Ivy con calma. "Soy la más joven entre los internos de este año y debería ser yo la que haga ese turno".
Ese turno la obligaba a salir de casa a las diez. Significaba que estaría haciendo la cuenta regresiva de fin de año en la cadena.
Era el primer Año Nuevo que Ivy pasaría con su familia, e incluso a Avery, a quien no le importaban mucho los detalles, le costaba aceptar que su hija pasarí