Capítulo 186: Sí, quiero ser tu esposa, Angelo.
—Deberías vestirte, cariño —se acercó él, recogiendo la toalla y volviendo a cubrirla con cuidado.
—¿No quieres ir a la cama conmigo? —preguntó ella, osando desafiarlo—. ¿Es por mi embarazo? No hay problema, yo puedo hacerlo, no me incómoda, es más…
Angelo no pudo evitar soltar una risa que rápidamente reprimió, cubriendo su boca con la mano.
—Mi Cassandra. Créeme, no es tu embarazo o tu cuerpo —se inclinó hacia ella, susurrando suavemente—. No hay otra mujer en el mundo que me excite c