Capítulo 154: Perdón, mi niña.
Una atmósfera tensa envolvía el salón de estar en la mansión de los señores Fiorentino. Contrastando totalmente con el ambiente tras las largas ventanas con cortinas elegante rojas, donde en el exterior se veía a las gemelas riendo mientras iban tomadas de la mano de su padre, el CEO Fiorentino.
Caterina y Leonardo Fiorentino, sentados en un sofá largo, veían a la mujer rubia en el individual a unos dos metros frente a ellos.
—En ese momento. Lo único que cruzó por nuestras mentes, fue Ang