Capítulo 107: Camino a la... ¿Libertad?
Clack~
El sonido de la puerta alertó a Cassandra, que recién salía del baño en la habitación, después de no sentirse bien y vomitar.
—Señorita Brenaman —resonó la grave voz del guardaespaldas que habían dejado a cargo de vigilarla.
—¿Pasa algo? —preguntó ella, con un tono de preocupación.
—Soy uno de los guardaespaldas del señor Marco Fiorentino. He trabajado para esta familia durante cinco años, fui contratado poco después del accidente aéreo. El señor Marco me ayudó, y hoy me toca a mí a