Como era de esperar, Jason frunció el ceño.
Nell arqueó una ceja.
Levantando la muñeca, echó un vistazo a la hora.
Eran las diez y media de la noche.
Aunque no era muy tarde, tampoco era temprano.
Ella frunció los labios. "Está bien. ¡Deberías quedarte más tiempo y divertirte, ya que tienes tanto entusiasmo!"
Nell luego procedió a dar pasos hacia el ascensor sin mirar atrás.
El rostro de Celine perdió su color.
Quería llamarla, pero Nell, con el corazón dispuesto a irse, no le prestó ate