Nigel dijo: “...Sabrina, ese incidente ya ha pasado hace muchos años. ¿Crees que podrías perdonarme ahora?”.
Sabrina sonrió. “Amo Nigel, ya no soy la niña de hace seis años. Ahora no espero nada de nadie. El perdón entre nosotros nunca fue necesario. Nunca te odié. Solo quería que fueras más directo, ¿de acuerdo?”.
“¡Sabrina! Créeme, ¿de acuerdo? A partir de hoy, yo, Nigel Connor, nunca más haré nada para humillarte...”. Nigel no pudo esperar a agarrar la muñeca de Sabrina y se lo prometió sin