Punto de vista de Cassandra
Su boca se estrelló contra la mía sin previo aviso.
Un segundo antes estábamos discutiendo, yo intentaba encontrar una salida, su mano aún aferrada a mi muñeca y mi espalda pegada a la fría pared de azulejos.
El miedo me golpeó como un mazazo. Alaric rara vez perdía los nervios. La última vez que lo hizo, me folló entre los muslos haciéndome sentir cada centímetro de él y volviéndome loca… Cuando sus labios se estrellaron contra mis pezones supe que estaba perdida, p