68. Rosas marchitas
Liam lo meditó una vez más. Hoy 8 de diciembre, el día en el cual estaría de aniversario, su mente y su corazón se sentían divididos. Realmente lo había considerado su hijo y le hubiese gustado haber podido lograr un cambio real en él.
Pero más pudo el odio sembrado por su padre biológico al morir, o tal vez su madre. No entendía cómo podía ser el culpable de lo ocurrido con Eduard Davis si él decidió un camino corrupto, pero de alguna manera era lo que creía James.
Ni modo, ya no había vuelta