Luego de que Dante y Hanna fueron sacados de aquel restaurante, colocaron unas bolsas alrededor de sus cabezas para impedir que ellos lograran observar a dónde eran llevados.
Luego de un largo y tétrico camino fueron llevados a una fábrica abandonada, uno fue atado frente al otro, al instante descubrieron sus rostros, Hanna lo primero que hizo fue fijar la mirada en su hijo.
Mientras que Dante no perdió la oportunidad, uno de aquellos hombres se encontraba cerca y él le propinó un fuerte golp