¿Será que realmente lo había malinterpretado?
Esta conjetura se había convertido en una tortura, dejando a Jose inquieto día y noche. Pero en esta videollamada, encontró que el color de la piel de Ana había mejorado mucho, y no parecía como alguien que hubiera contraído una enfermedad grave.
Estaba algo desconcertado, pero también un poco aliviado. ¿Acaso el supuesto virus era simplemente una reputación inflada? Tal vez no tenía mucho poder. No era del todo imposible, especialmente considerando