Javier sintió la calidez que emanaba de la gran mano y se sintió incómodo, quería evitarla, pero al levantar la vista, vio a Lucas con una gruesa escayola en la mano izquierda y decidió soportarlo.
Sin embargo, en su pequeño rostro pálido e inocente, surgió un rubor inadvertido.
Al ver su expresión, Ana no pudo evitar un suspiro, ¿sería este el llamado magnetismo de los lazos de sangre?
Deberías saber que Javier, siempre consciente de su imagen y precoz, normalmente se comporta como un pequeño a