Capítulo 25
Mauricio toma las manos de Susan que derrama un par de lágrimas, a pesar de la felicidad de los últimos meses, de las entregas pasionales en la cama, de su boca había salido un "Te quiero", pero hoy podía declarar su amor sin sentirse culpable o que estaba haciendo la peor elección al entregarle su amor.
— Repitelo — pide Mauricio que le da un beso suave y lento en los labios, rosando un poco sus lenguas.
— Te amo Mauricio, pero si no puedes confiar en mí, no hay amor — Susan quiere