Con las manos temblorosas y la respiración agitada, Lyla Swan se esforzó por marcar el número de Kate.
"¿Hola?". Oyó la voz de Kate en el otro lado de la otra línea. "¿Lyla? Ha pasado un tiempo desde que hablamos. ¿Por qué llamas a esta hora? ¿Cómo estás?".
A Lyla le temblaban los labios y sentía que el corazón se le había roto en mil pedazos. Una lágrima cayó por su mejilla mientras preguntaba: "¿Por qué... Kate? ¿por qué?".
"¿Qué quieres decir, Lyla?". Kate contestó al teléfono. "¿Qué