"Por el bien de Andrew, la vigilaré". La última frase de Rosa le pareció a Kenzie una especie de amenaza, pero sabía que no era así. Esa mujer solo se preocupaba por Andrew.
Kenzie frunció los labios antes de responder: "Me parece perfecto, Rosa, porque me vendría bien la compañía para pasear por la ciudad". Ella sonrió feliz y preguntó: "Para empezar, me vendría bien un buen café, así que después de desempacar, vayamos a tomar uno. Yo invito".
Dos horas después, Kenzie y Rosa se encontraro