~Gray
Empujé la mano de Logan tan fuerte que salpicó hacia atrás en el agua oscura. La sal me escocía en los ojos, pero sobre todo me escocía el impacto del shock.
Aún podía sentir el fantasma de su agarre sobre mí, y mi polla dio una traicionera e involuntaria sacudida que me erizó la piel.
—«¿Qué cojones te pasa?», escupí, con mi voz áspera contra el sonido de las olas.
Logan comenzó a reírse, pero sonaba hueco, resonando en la superficie del mar. —«¡Lo siento, tío! ¡Era una broma! Dios, deber