CAPÍTULO 14: RESACA.
Hayami despertó con mucha pereza, además con una buena resaca, pero sabía que era lunes y debía ir a la oficina, aunque tenía un cargo importante y podía faltar si ella lo deseaba. No le gustaba faltar por culpa de una noche de fiesta; se levantó de la cama, se quitó la blusa larga con la que había dormido, se metió a duchar. Al salir, se vistió con una camisa blanca de manga larga y una falda negra recta pegada que llegaba por debajo de sus rodillas. Se colocó unas zapatillas negras de meter, e