Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl tenerla allí, traté de relajarme, recordar el cómo me dirigía a mis alumnos más rebeldes para que me tomaran en serio.
Primero puse mis manos en la cintura, mientras inspiraba hondo. Después peiné mi cabello hacia atrás, para quitarme algunos pelos de la cara.
—Bien —solté. Me preguntaba si ella me haría caso ahora que no me conocía bien y no podía manipularme como lo hacía







