Alana se encontraba preocupada caminando de un lado al otro en su casa, Anton solo la veía ya que no lograba calmar sus nervio así que en ese momento se acordó de los famosos tés que preparaba su madre cuando alguien estaba alterado
-te haré un té
Alana solo asiente, pero nisiquiera logró escuchar lo que Anton le dijo. Solo podía recordar la reacción del padre de adal cuando vio el golpe que tenía, adal ama a su padre y sabía lo difícil que iba a ser para él si no lograban arreglar las cosas