“¿Eh? ¿Qué quieres decir…?”.
La inmensa conmoción hizo que Sotiria casi perdiera el agarre de su teléfono.
“Tiria, ¿por qué estás actuando tan extraña? ¿Pasó algo?”. Marco, que hablaba desde el otro lado de la línea, sonaba preocupado.
Sotiria tuvo que calmarse antes de poder recuperar su voz. “Guarda tus preguntas, Marc. Me gustaría preguntar… ¿Qué estabas haciendo alrededor de las 12:30 p.m.? ¿Sabías que Virginia usó tu teléfono para llamarme?”.
“12:30 p.m.… Déjame pensar…”. Marco se devan