Mundo ficciónIniciar sesiónEl chofer de la limusina bajó a abrirnos la puerta, para que David y yo nos pudiéramos subir a la limusina, yo me sentía como si estuviera viviendo un sueño de una película de Hollywood o algo así, David me tomó de la mano y cómo si me leyera los pensamientos, me susurró al oído:
- Itziar, ésta noche es sólo de los dos, no quiero que nada de lo que pase hoy lo olvides, ni tampoco olvides, lo mucho que te quiero.
- David, esto es maravilloso mi amor, nunca podría olvidarlo – le di






