Marcos
Alli me encontraba en su casa, en su hogar mientra profanaba su boca que tan deliciosa me sabia, La tenía a mi merced, bese y mordisque cada parte de su cuerpo que me permitia, no sabía hasta hoy, que tenía una debilidad por su aroma, averiguarlo solamente incremento mi obsesión.
Habíamos llegado a su cuarto, a su cama a una velocidad que me sorprendió, fue un verdadero alivio el no romperme el pie chocando algún mueble, en menos de un minuto ya la tenía casi sin ropa, solo había quedado