20
Punto de vista de Henry
La entrada de Layla a mi casa fue como un soplo de aire fresco. Se veía deslumbrante y no pude evitar ofrecerle un cumplido cuando le di la bienvenida. “Te ves absolutamente hermosa esta noche, Layla”, le dije con voz genuina.
Ella sonrió graciosamente y sus ojos brillaron. “Gracias, Henry. Tú mismo te limpias bastante bien”.
Me reí entre dientes, sintiendo una ola de alivio invadirme. El ambiente era alegre y me di cuenta de que esta noche podría resultar mejor de lo