A Ling Yiran de repente le pareció divertido escuchar todo lo que hablaban aquellos dos hombres. '¿Por qué depende de otros decidir si debo enterarme o no de la verdad que merezco saber?'.
"Jin...". La palabra escapó de su boca suavemente. El volumen de su voz fue suave, como de costumbre. Sin embargo, él mismo hizo que los dos hombres en el pasillo de abajo se pusieran rígidos al instante.
Los dos hombres levantaron la vista casi al mismo tiempo y miraron en dirección a Ling Yiran. Sus expr