Mundo ficciónIniciar sesión— Dígame, señor Francesco, soy todo oídos… — Le dijo Tomasso Carusso al tomar asiento en el despacho, el abogado estaba cansado de ir y venir con el caso de Allegra Ricci, quería ya pasar la página y trabajar en otra cosa, pero los Romano eran quienes llenaban sus bolsillos, así que ni modo, si ese era el trabajo, no podía despreciarlo.
— Necesito que finiquites el tema de mi divorcio Tomasso, ya ha pasado un a&n







