C73- COMUNICARSE CON DIOS.
C73- COMUNICARSE CON DIOS.
Luna apenas alcanzó el pomo de la puerta, cuando él la agarró del brazo con brusquedad, obligándola a girarse hacia él. Sus ojos estaban encendidos, oscuros como la noche, pero llenos de una tormenta que parecía fuera de control.
—No vas a irte, Luna —gruñó ―¿Crees que puedes simplemente escapar de mí? No. Nunca. Porque tú me perteneces.
Ella miró su brazo, ardía donde él la sostenía, pero no era nada comparado con el fuego que sentía en su pecho. Se zafó de su agarre