...SOREN...
******
Seguía sin poder respirar con facilidad, joder.
Ella se follaba a sí misma con más fuerza, más rápido, como una mujer poseída. Una mano agarraba su propia nalga, abriéndose más para un yo imaginario, ofreciendo una vista devastadora de su estrecho y apretado agujero. La otra mano acariciaba frenéticamente su clítoris. Sus gemidos se volvieron más agudos, más intensos, desesperados.
«Me voy a correr sobre tu polla falsa», jadeó, con un ritmo cada vez más errático y brutal. «Vo