Cuatro horas antes. Abdel Nhasir no era un buen hombre, pero eso no lo hacía necesariamente idiota. Lo habían enseñado a ser cruel, a poner sus intereses por encima de los de cualquier otra persona en el mundo, pero sobre todo, lo habían enseñado cómo mantener su monarquía a como diera lugar. Así
Leer más