RoxanneA la mañana siguiente desperté sintiéndome un poco mejor. Lo único que ocupaba mi mente era encontrar la manera de escapar de allí junto con Kylian. Ya estaba harta de ese lugar. El día anterior nos habían quitado las cadenas, pero la celda seguía custodiada por demasiados guardias, así que pensar en huir parecía imposible.Miré hacia Kylian y lo encontré dormido. Gracias a sus poderes, todas sus heridas ya habían sanado. Yo, en cambio, todavía tenía moretones en las muñecas y en las piernas por lo apretadas que habían estado las cadenas.Uno de los guardias abrió la puerta de la celda y nos dejó el desayuno.—¿Solo tocino con huevos? —pregunté, molesta. Tenía tanta hambre que el estómago no dejaba de rugirme, así que aquel desayuno me pareció una broma.—¿No quieres comer? Puedo llevármelo y dejar que te mueras de hambre —respondió el guardia con evidente desprecio.Le arrebaté el plato de las manos antes de que se marchara, fulminándolo con la mirada.Mientras comía, no podí
Leer más