Apenas llego, me siento satisfecha porque puedo trabajar en una fábrica donde todos somos humanos, por lo que, no hay discriminación por no ser una mujer lobo. Además, son tan amables incluso explicando, que siento que he muerto y este es el paraíso.— Lamento de forma anticipada cualquier problema que pueda causar.— Tranquila, varias han quemado las telas planchando, así que, nada que hayas hecho es nuevo. — dice una de las encargadas mientras otras sonríen con disimulo.— Entonces, estoy a su servicio. — digo sintiéndome bien por el recibimiento.La fábrica es sobre todo lo relacionado a la costura, desde hilos y botones, hasta la elaboración de telas tan finas. Es por ello que el trabajo es arduo, porque mientras se distribuyen metros de telas para otras diseñadoras, también se forman prendas comunes para quienes no tienen dinero para contratar a una cos
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