¡Él realmente está planeando besarla!Incapaz de controlar su ira, Olivia espetó: —¿Es esto lo que quieres mostrarme, Max?—Olivia cerró la distancia entre ella y los dos, mirándolos con ojos inyectados en sangre.—Dime… Dime, Max. ¿Esta propuesta en la que gastaste tanto tiempo y esfuerzo era para ella y no para mí? —Olivia se rió cuando las lágrimas comenzaron a rodar por las esquinas de sus ojos. —¿Todavía me estás jugando una broma incluso ahora? Déjame dejar esto claro, tengo fe en ti. La mujer que amas soy yo y nadie más.—Cualquiera puede tener un cambio de corazón en este mundo, pero no Max. Se había sacrificado voluntariamente por mí en numerosas ocasiones, por lo que le era imposible amar a otra persona.A pesar de verlo con sus propios ojos, Olivia todavía no lo creía.Al ver sus lágrimas, Max sintió una punzada de dolor, pero al pensar en su condición seis meses después, reprimió su dolor y mantuvo la compostura. —No te estoy jugando una broma. Amo a Luna, ¿o debería decir
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