"¿Chicos, son ustedes?".
Bea frunció el ceño tan pronto como los vio.
Sentada allí estaba nada menos que la familia de tres de su tío mayor y también la familia de tres de su segundo tío.
Lo que sucedió hoy fomentó el odio que Bea tenía por Rose y el resto de la familia Yaleman.
“Qué falta de respeto de tu parte, Bea. ¿No se supone que debes saludar a tus mayores cuando los ves? ¿¡No tienes modales o siquiera un sentido básico de cortesía!?”.
La respuesta de Rose fue fría como siempre.