Con su cara manchada de tierra, la niña estaba hablando con el niño a su lado.
"Tal vez aún no han comenzado las clases, ¡eso es lo que falta!". El chico se limpió algunos mocos. "¡Yo también quiero ir!".
Otro chico algo regordete dijo: “Necesitas dinero para ir a la escuela. No tenemos dinero. La Sra. Queta ya está trabajando en varios trabajos para alimentarnos. ¡No podemos pedirle más!".
"¡Tengo hambre!", la niña se quejó.
"¡Te buscaré un poco de pan en un rato!".
“¿Por qué ustedes